Proyecto2022

Bolardos de piedra

Parte de Experiencias de la ciudad

Medio
Fotografía
Dimensiones
Dimensiones variables

Stone Bollards fue fotografiado en las calles de Shenzhen, una ciudad ampliamente asociada con la velocidad, la eficiencia y un intenso ritmo de trabajo. Al pasar por una intersección, noté que los bolardos de piedra que bordeaban el camino estaban cubiertos de rayones, marcas de impacto y superficies desconchadas. La mayoría de estas huellas habían sido dejadas por bicicletas eléctricas que se movían a través de los estrechos espacios entre ellas, registrando encuentros repetidos entre vehículos, cuerpos y el espacio urbano limitado.

Instalados originalmente para dividir la carretera, restringir el tráfico y mantener el orden público, los bolardos se convirtieron gradualmente en una forma involuntaria de registro urbano. Cada marca sugiere un paso realizado a corta distancia, un giro apresurado o un momento de fricción dentro de una ruta concurrida. Aunque las personas en movimiento permanecen ausentes de las fotografías, su velocidad y presión se conservan indirectamente en las superficies dañadas.

Me acerco a estos objetos como pequeñas secciones transversales de la ciudad. Reflejan los densos patrones de circulación de Shenzhen y el ritmo cotidiano producido por el trabajo, los desplazamientos y la presión económica. La gente busca continuamente rutas más rápidas, negociando, pasando y chocando dentro de espacios restringidos, mientras que las oportunidades para hacer una pausa se vuelven cada vez más limitadas.

A través de estas piezas silenciosas de infraestructura pública, la obra examina cómo la eficiencia urbana actúa sobre el cuerpo y se traduce en rastros materiales visibles. Los daños en los bolardos pertenecen a la carretera, pero también funcionan como metáfora de la velocidad, la compresión y el cansancio que experimentan quienes se desplazan por la ciudad.